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Thermage es un tratamiento aplicado por IML, altamente
eficaz, contra la celulitis y la flacidez facial y corporal.
Una de las muchas ventajas de Thermage en IML es que
el tratamiento se hace en una sola sesión.
Thermage está basado en la Radiofrecuencia médica
monopolar para corregir la flacidez y la celulitis.
Thermage es un tratamiento médico específico,
adaptado a cada tipo de flacidez y a cada paciente.
El rejuvenecimiento facial que se consigue con Thermage en sesión
única es muy eficaz y de aplicación muy cómoda para el paciente.
  

Envejecimiento cutáneo facial

En general se establece que el proceso de envejecimiento de la piel comienza a partir de los 30-40 años. Se considera que existen dos tipos de envejecimiento, el cronológico y el fotoenvejecimiento. Llega un momento en que se solapan y actúan sinérgicamente a nivel de las tres capas de la piel, desencadenando un conjunto de daños cuyo resultado final, entre otros, son la flacidez y la celulitis; dos patologías para las que IML ha desarrollado, dentro de la medicina estética, el tratamiento de THERMAGE.

Envejecimiento de la piel

Las piel envejece a causa de varios factores.

 

Esquema de la piel

Esquema de la piel joven y la piel madura.

Envejecimiento Cronológico

Es el causado por la degeneración de las células y los cambios intrínsecamente relacionados con las modificaciones que sufre el cuerpo humano con el paso del tiempo. Sus síntomas son la sequedad, aspereza y adelgazamiento cutáneos por alteración morfológica y descenso del agua en el estrato córneo. El número de melanocitos disminuye, condicionando la aparición de pequeñas e irregulares manchas de vejez.

Degeneración de las células

El envejecimiento cronológico es el causado por la degeneración de las células.

Con la edad, la aparición de arrugas en la piel aumenta y la habilidad de la misma para estirarse, comprimirse y contraerse se reduce de forma progresiva como consecuencia del descenso de la cantidad total de colágeno en la dermis. La densidad de la red de colágeno disminuye y la organización de los paquetes de colágeno comienza a ser imperfecta. Las fibras elásticas en la dermis envejecida también sufren cambios importantes. La red normal de estas pequeñas fibras desaparece progresivamente y en el intento de reparar esta situación se desarrollan fibras anormales, lo cual se traduce en una pérdida de elasticidad de la piel. El número de fibroblastos desciende y su actividad declina, provocando una disminución de la vascularización y de la producción de matriz extracelular.

Fotoenvejecimiento

Fotoenvejecimiento

Efecto en la piel del fotoenvejecimiento.

Éste se produce a largo plazo por el estrés oxidativo que conlleva la exposición excesiva a los rayos ultravioleta del sol (UVA). Se degrada el colágeno, el tejido conectivo localizado en la dermis y se inhibe la síntesis de procolágeno, provocando la laxitud o flacidez de la piel.

El daño crónico debido a la exposición es acumulativo y tiene mayor impacto con el aumento de la edad. La piel fotoenvejecida tendrá finas y gruesas arrugas, aspereza y será una piel seca y curtida con textura nodular. Frecuentemente amarillea y presenta manchas, así como una pigmentación irregular.

Si desea conocer qué tratamiento del envejecimiento de la piel es el más adecuado para usted, solicite una consulta informativa gratuita con uno de nuestros médicos, quien atenderá encantado todas sus dudas.

Cómo envejece el rostro

Con el paso de los años el rostro acusa la flacidez, los surcos, arrugas y bolsas. Aunque el secreto reside en una buena prevención, una óptima combinación de tratamientos nos ayudará a combatir las secuelas del paso del tiempo. La armonía facial sólo se consigue cuando la proporción entre los distintos elementos del rostro guarda una relación lógica, estable y gradual. Recuperar esta armonía y la proporción de las formas es uno de los objetivos de nuestro tratamiento THERMAGE.

Esqueleto facial

Con el tiempo, hay una pérdida progresiva del espesor de la masa ósea, en algunos sitios más evidente, como por ejemplo, en la retracción de la mandíbula.

Los huesos malares, que aportan en gran parte la proyección de las mejillas, sufren un importante proceso de desgaste, probablemente por ser un punto en el que se insertan múltiples músculos faciales. La pérdida de su proyección genera aplanamiento de los pómulos y se pierde así el soporte inferior, con el consiguiente descolgamiento del párpado.

Músculos faciales

La capa muscular superficial está formada por los músculos que se originan en los huesos y que se insertan en la piel, es decir, los que generan todos los gestos de la expresión facial y que al contraerse causan un movimiento cutáneo. Estos músculos dérmicos sufren procesos diferentes dependiendo de su función y localización, el cambio más frecuente es la hipertrofia muscular que provoca la aparición de arrugas más profundas y marcadas.

Grasa facial

Debido al envejecimiento, hay una pérdida de grasa y de estructuras subcutáneas en las regiones retrociliar, bolsa de Bichat y temporal. Insertadas en sitios específicos y ocultos se encuentran varias bolsitas de grasa que con el paso del tiempo son arrastradas hacia abajo (principalmente la bolsa de grasa malar), lo que termina dando la apariencia de que el pómulo se ubica por debajo de la eminencia ósea. A nivel de los  párpados también se pueden poner de manifiesto bolsas de grasa, tanto a nivel superior como inferior.

Tejido vascular

Con el paso del tiempo se genera una vasculopatía actínica que provoca fragilidad capilar y enrojecimiento facial, problema muy frecuente por alteración de la circulación periférica, ya que se dilatan los vasos de la piel y se hacen más visibles.

Epidermis

Se genera una atrofia ligera y pérdida de cohesión y disminución de los melanocitos.

Dermis

Aquí se producen los cambios más importantes, cualitativa y cuantitativamente. Hay una disminución del espesor de la capa, de la vascularización y de su contenido celular de fibroblastos con reducción de colágeno. Las fibras de colágeno se vuelven más gruesas, rígidas y desorganizadas y las fibras de elastina alteran su disposición en malla. Todo esto es lo que más contribuye a la aparición de ptosis en la piel o flacidez y en lo que más trabaja el mecanismo de acción del tratamiento THERMAGE.

Pigmentación

La piel va acumulando todos los efectos del sol a lo largo de la vida. Con los años comienzan a ser evidentes las lesiones pigmentadas, o léntigos seniles.

Tejido celular subcutáneo

Su disminución es también uno de los factores causantes de la atrofia en la zona facial.

Solicite ahora una consulta informativa gratuita con uno de nuestros médicos expertos.